Una tarea concreta
Controlar pedidos, registrar visitas o llevar cuadrillas. Hace eso y no intenta hacer todo lo demás.
Una micro-app es una aplicación pequeña que resuelve una sola tarea de tu negocio. Tu equipo la usa desde el celular y la información deja de vivir en libretas y hojas de Excel sueltas.
Controlar pedidos, registrar visitas o llevar cuadrillas. Hace eso y no intenta hacer todo lo demás.
Tu equipo captura en ruta, en campo o en mostrador, sin tener que pasar los datos después.
No necesitas un ERP ni otro sistema para empezar a usarla.
Es una aplicación hecha para un trabajo específico, con las pantallas justas y solo los campos que tu equipo de verdad llena. No busca cubrir todo el negocio, y eso la vuelve fácil de aprender.
Piensa en el repartidor que marca un pedido como entregado, en el vendedor que registra una visita o en el guía que pasa lista antes de abordar. Cada uno abre la app, hace lo suyo en unos cuantos toques y la información queda guardada para quien la necesite.
Excel y la libreta sirven hasta que varias personas dependen del mismo dato. Las señales son conocidas: versiones distintas del archivo, pedidos perdidos en un chat, letra que nadie entiende, capturas dobles y una sola persona que sabe cómo va todo.
Si eso te pasa con una tarea que se repite a diario, vale la pena revisar una micro-app. Si la tarea es ocasional o la hace una sola persona, quizá te alcance con una plantilla lista para usar. Te lo decimos en el diagnóstico, sin armar un proyecto que no hace falta.
Control de pedidos: recibir el pedido, asignar repartidor, actualizar el estado, confirmar la entrega y guardar el registro. Control de cuadrillas: quién está en qué trabajo y qué ya se terminó. Registro de visitas: a quién se visitó y qué quedó pendiente. Listas de pasajeros o asistencia: quién llegó y quién falta.
En todos los casos pasa lo mismo: tu equipo actualiza el dato en el momento y tú ves el avance sin llamar a nadie.
La micro-app funciona por sí sola. El módulo agrega una función a un sistema que ya usas, como tu ERP.
La pregunta útil es dónde debe vivir el dato. Si tu ERP ya es el centro de tu operación y permite conexiones, suele convenir un módulo. Si no tienes sistema, o el tuyo no lo permite, la micro-app resuelve la tarea por su lado. Si más adelante hace falta conectarla, se revisa en ese momento.
Partimos de la tarea tal como se hace hoy, con la libreta o el archivo en la mano. Dejamos alcance y reglas por escrito, y armamos una primera versión con tu información real para que la revises.
Tu equipo la prueba con su trabajo diario, ajustamos lo necesario y apruebas la versión final. Al lanzarla capacitamos a quienes la van a usar. Lo que se capture es de tu negocio y te lo entregamos completo al terminar el servicio.
No debería. Las pantallas se diseñan alrededor de lo que ya hacen, y en el lanzamiento capacitamos a tu equipo.
Depende de la tarea y del lugar. Cuéntanos dónde trabajan y lo revisamos en el descubrimiento, antes de definir el alcance.
Revisamos tu archivo en el descubrimiento y definimos qué información conviene cargar y cuál hay que limpiar antes.
Sí se puede armar. Lo que se registra en la micro-app puede alimentar un dashboard, si ese es tu siguiente paso.
Depende del alcance: qué pantallas, reglas y conexiones necesita. El diagnóstico es gratis y te pasamos la cotización por escrito.