Conservas tu sistema
No tienes que migrar ni cambiar la forma de trabajar de todo tu equipo por una sola función.
Un módulo agrega a tu ERP o a tu sistema actual la función que le falta, conectada a lo que ya usas. Se hace cuando tu sistema lo permite, y si no lo permite, te lo decimos antes de empezar.
No tienes que migrar ni cambiar la forma de trabajar de todo tu equipo por una sola función.
El módulo trabaja con la información que ya existe, en lugar de duplicarla en otro lado.
Primero vemos qué permite tu sistema y qué no. Después hablamos de alcance.
Es una pieza de software que se suma a un sistema existente para que haga algo que hoy no hace. Puede ser una pantalla nueva, un proceso que falta o una conexión con otra herramienta.
Tu sistema sigue siendo el centro. Tus usuarios, catálogos y registros se quedan donde están, y el módulo trabaja con ellos. Para tu equipo, la función nueva debe sentirse como parte de lo que ya conoce.
Cambiar de ERP es una decisión grande: hay datos que migrar, procesos que rehacer y gente que capacitar. Si tu sistema cumple en lo principal y solo falla en un punto, suele tener más sentido resolver ese punto.
Algunos ejemplos: pasar al ERP los pedidos que llegan por WhatsApp, una autorización que hoy se pide por correo, un reporte que el sistema no arma o una pantalla más simple para capturar en almacén.
Si tu sistema te estorba en casi todo, un módulo solo tapa el problema. En ese caso también te lo decimos.
Depende de cómo esté hecho. Algunos sistemas ofrecen una API u otra vía autorizada para conectar funciones nuevas. Otros solo aceptan extensiones de su fabricante, y hay versiones antiguas o instalaciones cerradas que dejan muy poco margen.
Por eso lo primero es revisar la versión que tienes, tu licencia, los permisos y quién administra el sistema. A veces hace falta el visto bueno de tu proveedor. Si la función no se puede hacer por una vía permitida, no la forzamos.
Hay alternativas. Una micro-app puede resolver la tarea por su lado. Un dashboard puede leer lo que exportas de tu sistema y mostrarte los números. Un agente de WhatsApp puede tomar un pedido y dejarlo listo para que una persona lo capture.
Cada alternativa tiene límites, así que te explicamos qué resuelve y qué no. La decisión es tuya, con el alcance por escrito.
Un módulo toca información que tu negocio usa a diario. Por eso se prueba con tu equipo antes de salir a producción y tú apruebas la versión final. Si la función hace algo delicado, como autorizar o modificar un registro importante, una persona conserva la última palabra.
La información es de tu negocio, se trata conforme a la ley mexicana de datos personales y te la entregamos completa al terminar el servicio.
El módulo vive dentro de lo que ya usas o se conecta a ello. La micro-app funciona por sí sola, sin depender de otro sistema.
No. Depende de si tu sistema permite conectar funciones nuevas. Lo revisamos en el diagnóstico antes de pasarte una cotización.
En algunos casos sí, según tu licencia y cómo esté instalado. Si hace falta, te lo decimos desde el inicio.
Si tu ERP lo permite, sí. El agente toma el pedido y el módulo lo registra en tu sistema.
Depende del alcance y de lo que permita tu sistema. El diagnóstico es gratis y la cotización te llega por escrito.